Alojarse en el centro de Praga significa tener los principales puntos de interés a pocos minutos a pie. Desde la Plaza de Wenceslao hasta el Puente de Carlos, la mayoría de los hoteles están en barrios como Staré Město y Nové Město, lo que facilita recorrer la ciudad sin necesidad de transporte público. Los precios por noche suelen oscilar entre 80 y 200 euros, dependiendo de la categoría y la temporada, con opciones económicas bien valoradas y establecimientos de lujo con servicios completos como spa, piscina cubierta y restaurante propio.
Entre los alojamientos mejor puntuados se encuentran el Hotel Liberty, justo en la Plaza de Wenceslao y con una calificación excepcional de 91; el Grandior Hotel Prague, que combina diseño moderno con centro de bienestar y desayuno excelente; y el Four Seasons Hotel Prague, ubicado en la Ciudad Vieja con acceso directo al Castillo y tratamientos termales inspirados en la tradición checa. Si buscas algo más íntimo, el Golem B&B ofrece una ubicación inmejorable a 5 minutos del Reloj Astronómico, mientras que el Eurostars Thalia destaca por su ambiente histórico y habitaciones amplias. Para moverte con facilidad, el Exe City Park Hotel está frente a la estación principal de trenes y a 300 metros de la Plaza de Wenceslao. La mayoría de estos hoteles incluyen WiFi gratuita, aire acondicionado y opción de desayuno buffet. Es recomendable reservar con antelación en temporada alta y verificar si el establecimiento ofrece parking privado o traslado al aeropuerto, ya que algunos no disponen de plazas propias.
