Palermo, el barrio más extenso de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, concentra la mayor oferta de hoteles boutique de la ciudad. Aquí, la estadía se define por la arquitectura reciclada, el diseño de autor y una ubicación estratégica cerca de plazas, galerías de arte y restaurantes de moda. Los viajeros que eligen esta zona buscan algo más que una habitación: quieren una experiencia inmersiva en la cultura porteña, con la libertad de moverse a pie o en bicicleta entre los diferentes sub-barrios que la componen.
La oferta varía desde propiedades íntimas con menos de 20 habitaciones hasta hoteles con piscina exterior, spa y estacionamiento privado. Los precios oscilan entre 80 y 200 dólares por noche, dependiendo de la temporada y los servicios incluidos. Para quienes valoran la cercanía al transporte público, el barrio está bien conectado por las líneas de subte D y B, así como por múltiples líneas de colectivos que llegan al centro en menos de 30 minutos. Algunos hoteles ofrecen traslados al aeropuerto de Ezeiza o a Jorge Newbery, un detalle útil para quienes llegan con equipaje pesado.
