Tunuyán, en el corazón del Valle de Uco, es el punto de partida para recorrer bodegas de altura, senderos entre montañas y viñedos que se pierden en el horizonte. Aquí, la opción de alojamiento más auténtica es alquilar una casa, cabaña o villa directamente con su dueño, sin intermediarios. Ocho propiedades independientes -desde fincas centenarias hasta lodges de diseño- ofrecen la posibilidad de vivir el campo mendocino con la libertad de manejar tus propios horarios, cocinar tus comidas con productos locales y disfrutar de la tranquilidad que ningún hotel tradicional puede replicar.
Los precios van desde montos accesibles para parejas hasta valores superiores para grupos grandes que buscan exclusividad. Zonas como Vista Flores, Los Sauces y el área cercana a la Ruta 92 concentran la mayoría de las opciones, todas a menos de 30 minutos de las bodegas más reconocidas de la región. Las propiedades incluyen pileta de temporada, parrilla, cocina equipada y estacionamiento privado sin cargo. Para aprovechar al máximo la experiencia: coordiná la llegada directamente con el propietario para recibir recomendaciones de bodegas locales, pedí indicaciones para llegar de día (el alumbrado rural es escaso) y llevá repelente para las noches de verano.
